Letras Descafeinadas

¿Qué es lo primero que se piensa en un viernes por la mañana al despertar?

Seguramente muchas y diversas locuras llegan a los pensamientos matutinos de cada persona. 
En mi caso… Pensaba en Café. Me encanta el café.                     
Solo que en este viernes tan peculiar… Desperté de golpe… 
Al oír la alarma… Más temprano de lo usual…

Pensé por un momento que me habían jugado una broma al mirar la hora… 6.00 Am…  
Claro que este pensamiento se desvaneció fugazmente al mirar la fecha… 
Demonios…
Era increíble que lo hubiera olvidado… 
Pero comprendí la razón por la que me fui a dormir temprano tras haber disfrutado por séptima vez esta semana de una de mis películas favoritas… 
El Cuervo: Guía de un Asesino...

Hoy era el día en que por fin después de dos semanas la darían de alta…

Mi mejor amiga sufrió un accidente de auto con sus Papas y termino en el hospital con un Estatus: Grave... Pero tras dos semanas… 
Por fin la darían de alta… Estaba impaciente…                                                               
Tan impaciente que termine duchándome con agua fría… 
Y sali sin desayunar…     
Justo antes de salir apresuradamente de mi casa… 
Acerté en la elección… De tomar un libro…                                           

El trayecto seria largo hasta el hospital… Odio los hospitales…                   
Y no me gusta pasar mucho tiempo en ellos…
Mientras caminaba por la calle en busca de un taxi…                           Pensé en lo que haríamos cuando ella se recuperara por completo… 
Seguramente nos tomaríamos un fin de semana… Para celebrar su cumpleaños…
Si,definitivamente lo tomaríamos, solo para disfrutarlo nosotras dos…

Y es que nos encanta comprar y salir de viaje… Algo normal…  
Con 19 años nos queremos comer el mundo a mordiscos… 
La mañana estaba muy nublada… 
Y aun con mi chamarra sentía el viento helado que soplaba…
Ufff… Tan odiosos... Los taxis… 
Nunca se encuentran cuando los necesitas y mucho menos en esta ciudad… 
Pero aun así… Me encanta… 
Es fantástica para dar una vuelta después del Colegio…

Por fin conseguí obtener transporte… Dentro del coche… Todo era agradable… 
La calefacción estaba encendida, el chofer muy amable y risueño… 
Disfrute mucho el trayecto hacia el hospital… Al llegar pague con prisa y entre…

Mi mundo casi se desvanece al contemplar la sala de espera… 
Donde familiares esperaban a sus pacientes… 
Haciendo una mueca y un poco exasperada ante la expectativa de estar rodeada de tanta gente…                   
Busque un asiento libre… Sera difícil… Fue mi primer pensamiento…

Tras unos minutos encontré uno al lado de un chico con aire pensativo que leía absorto un libro…                             

Me senté y me perdí en mis pensamientos… Que no eran muy complejos…
Empezaba a tener hambre… Y tenía que esperar la llegada de la madre de mi amiga...

Decidí distraerme con mi libro… 
Una pequeña novela de ficción que encontré en un bazar cercano al parque del centro… 
Pero tras unos minutos perdí nuevamente el interés… Menudo caso soy…                                                                            
No puedo estar mucho tiempo tranquila… Me gusta estar activa… 

Se me ocurrió que tal vez el chico a mi lado podría tener un grado de paciencia mucho mas alto al mio como para estar tan tranquilo en medio de tanto barullo, que reinaba en la sala en esos momentos…


Tras observar a todas las personas en su ir y venir durante mas o menos un minuto… Y no encontrar nada interesante… 

Me propuse el objetivo de descubrir el título del libro, ese libro que leía mi muy raro acompañante en esta situación tan caótica… Está bien… Sé que hago mucho drama... No era tan caótica… Pero aun así… Era poco agradable…           


Para mi cometido de reojo, casi con sigilo trate de ver el libro que leía aquel chico con aire pensativo, pero creo que al parecer…     


No fue muy disimulada mi intención, dado que el volteó, me miro y pregunto:

-¿Quieres saber el título?
Sorprendida le mire y respondí:
-Hola… Mmm… claro… Me encantaría…
-“La Rebelión de los Escarabajos” de Efraín Enríquez Gamón.
-Suena interesante… ¿Cuál es tu parte favorita?
-Es una antología de cuentos, mi favorito es “La asamblea”.
-¿De qué trata?
-Deberías leerlo para que así puedas disfrutarlo.
-Eso me gustaría, pero para ello necesitaría comprar el libro… Me podrías decir… ¿Dónde puedo encontrarlo?
-Seguramente lo encontraras en alguna de las librerías del centro de la cuidad.
-Oh!!! Genial…

Cuidadosamente dobló la esquina de la página donde se encontraba, cerró el libro suavemente, y me miró de nuevo, pregunto el porque,me encontraba en el hospital,le conté sobre el accidente de mi amiga y la razón por la que me encontraba ahí,él sonrió y dijo:

-Eres un gran amiga… Personas como tu son muy difíciles de encontrar.

Inevitablemente me sonroje, le di las gracias, y pregunte la razón por la cual se encontraba en aquella sala de espera, respondió rápidamente que esperaba el alta de su hermana, quien apenas acababa de ser madre, él ahora se convertiría en tío, sonreí ante la razón y le felicite.


Esa si era una buena razón para encontrarse en la sala de espera de un hospital, como si me hubiera leído la mente… 
Sonrió y sus palabras fluyeron lentamente:

- No es tanto el motivo por el que te encuentres en una de estas sillas, esta sala es un mar de historias, a mí me gustan las historias, cada historia se construye con palabras diferentes, pero le dan un significado único a cada una, Yo soy un escritor… 
Me gustan las palabras, pero aún más las letras descafeinadas.

- ¿Descafeinadas?

Rio suavemente y respondió…

- Si… Descafeinadas,esas letras son las más hermosas que puedas encontrar,pues conforman cada uno de los pensamientos matutinos que llegan a tu mente sigilosos y por sorpresa cuando despiertas cada día.

Le mire sorprendida y elogié sus palabras,simplemente eras maravillosas, perfectas.


Inevitablemente… 


Los buenos momentos duran poco, había llegado la madre de mi amiga, me miro, sonrió y me espero al lado de la máquina de café…


Al voltear para despedirme, divise a su hermana acompañada de su madre y con bebe en brazos… 
Caminado al fondo del pasillo.


-Bueno espero que tenga un excelente día señorita, ha sido agradable platicar con usted…
Hasta pronto… 
Y espero disfrute de cada letra, palabra y emoción que pueda encontrar entre las páginas de un libro que nos relata su historia celosamente guardada en su interior.

Dijo mientras me mostraba la portada de tan interesante libro, que buscaría aquella misma tarde,y claro, obviamente se convertiría en uno de mis favoritos…

Sonreí y le dije adiós con la mano, me dirigí con la madre de mi amiga, pensando en las sorpresas que aun me esperaban aquel día…

Aun sonrió de nuevo cada vez que rememoro tan peculiar viernes. 
Al leer “La Asamblea”, un cuento que guía mis pensamientos… 

Y la primera ocasión que lo leí… 
Comprendí porque era el predilecto de tan peculiar escritor que disfrutaba de las palabras descafeinadas.

                                                                                    ¿Alguna vez han disfrutado de ellas?...


Autor: Zoe Z. Márquez Martínez

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