DECLARACIONES SOBRE RUEDAS


Tenía la mirada fija en el parabrisas, pensaba: ¡qué bonita camioneta¡ tratando de evadir el nerviosismo que sentía, no podía creer que le hubiera dicho que me gustaba, me sentía como en estado de shock, ni siquiera ponía atención en lo que Daniel me estaba diciendo
- ¡Deja de jugar con eso Valeria ¡ dijo y esto me hiso reaccionar de repente
-crees que podría jugar con esto?, por quien me tomas?
- es que muchas chicas me han dicho lo mismo y al final solo juegan conmigo dijo el
- pues con qué tipo de chicas te juntas dije aun molesta
-sonriendo  dijo entonces repítemelo
 Esto me hiso casi estallar en cólera, no podía creer que me haría volverle a decir que me gustaba, me quede cayada
- ¡dime¡
 -ME GUSTAS ¡YA¡ CONTENTO, grite  furiosa
- ¡no¡ ahora dime ¿por qué te gusto?
¿Es enserio? , a ningún chico en el mundo se le hubiera ocurrido preguntarme un ¿porque?, por esa simple razón me gustaba, era diferente, pensé
-¡dime¡ ….no lo se le conteste
- ¿Cómo no vas a saber?, siempre hay un porque,
-¡NO LO SE¡ volví a decir, el frunció el ceño, creo que estaba empezando a molestarse,
-sabes que quiero decir con ¿porque?
-NO dije harta de que me estuviera haciendo la misma pregunta
-¿Cuándo?, ¿Cómo?, ¿Dónde?
¿QUÉ?, pensé, no le contestaría ninguna de esas cosas, además no podía obligarme
- porque quiero y puedo dije
 -esa no es una respuesta dijo ya molesto
en eso paro la camioneta de repente que casi tengo que agarrarme del asiento para no estrellarme en el tablero, quito las llaves y las aventó, me dio miedo y quería salir corriendo de ahí, puso  una cara de que estaba tomando valor para decir algo
- ¡Tú también me gustas¡ dijo de repente, dejando salir el aire que había contenido por algún tiempo
No sabía que decir, no podía pensar en ese momento, lo único que pude pronunciar fue:¡ah¡
- como que ¡ah¡ dijo sonriendo y dándome un ligero sape, mi cara estaba hirviendo
Encendió de nuevo la camioneta, llegaríamos tarde a clase
-¿Qué quieres que pase entonces?
- nada conteste
Se sorprendió ante mi respuesta
- ¿nada?,
 Me puse roja en ese momento
-es que… no puedo le conteste
- ¿Cómo no vas a poder?
-en verdad no puedo
- ¿Por qué?
 Le di mis razones y vi cómo iban cambiando los gestos de su cara, yo quería llorar, nos quedamos callados durante unos minutos que fueron como horas para mí. No quería voltear a mirarlo, solo quería llegar a la escuela.
Llegamos a la escuela y baje de la camioneta, él se tardó un poco en bajar y yo lo espere, cuando por fin bajo, tenía una expresión de enojo y llanto a la vez, nunca lo había visto así, quería correr y besarlo pero me contuve
-me voy a clase dije con la voz entrecortada
Solo movió la cabeza diciendo que sí, empecé a caminar y me tomo por el brazo
- en verdad no puedo dije ya con lágrimas en los ojos, el no dijo nada, me soltó y me fui, sin voltear hacia atrás, llegue a mi salón y la maestra no había llegado, corrí a un lugar solitario y llore como una niña pequeña...

……..Esa fue la última vez que clavo su mirada en mí.

Comentarios

  1. Exquisito... Una mezcla de emociones que me atrapo.
    Excelente historia.

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  2. "...Esa fue la última vez que clavo su mirada en mí". Me ha encantado

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  3. Maravillosa historia como todo lo que escribes........."corrí a un lugar solitario y llore como una niña pequeña..."
    Muchos sentimientos encontrados

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