THE BEST DANCE
Era un domingo por la noche, me
encontraba repasando mi nueva coreografía de baile, recuerdo muy bien la canción, trataba de un
chico pidiéndole perdón a una chica, por algún error del pasado. Estaba a punto
de aprendérmela, pero por alguna extraña razón me vino a la mente un recuerdo,
era de aquel tiempo en que empecé a amar el baile, esos días fueron
inolvidables, mi mejor amiga era una gran bailarina, una gran gimnasta, ¡realmente
admiraba lo que hacía¡, porque mientras yo me la pasaba encerrada en casa, ella
era libre como un ave en primavera, aun así trataba de enseñarme lo que sabía, en los
momentos libres entre clase y clase, pero yo era como un nudo muy apretado, ni
siquiera la cadera podía mover, recuerdo su cara observándome, tenía un gesto de
una gran decepción y la mía era de
preocupación y un poco de pena
Aunque claro no me quede siendo un nudo para siempre,
utilice el baile para olvidar los problemas en casa, podía ensayar horas, hasta
enfadarme conmigo misma por algún paso que no me quedara, en ese momento
apagaba todo y me dormía, al otro día estaba tan cansada que no podía
concentrarme en clase y claro, mucho menos en un chico. Tuve que alejar el
pensamiento de mí porque note que mi estado de ánimo empezaba a decaer,
recordando aquellas cosas buenas, pero cubiertas por una cascada de problemas,
que me parecían imposibles de resolver.
Para entonces ya se me habían quitado las ganas de ensayar, así
que apague la música, no sabía qué hacer para levantar mi ánimo, recordé que un
chico de la uní me había pedido que leyera un escrito, así que lo busque y lo
leí poniéndole absoluta atención, como siempre el amor, opacando los demás
escritos, cuando termine de leerlo tenía unas ganas extremas de escribir algo,
tal vez una historia para aquel único chico que me ha roto el corazón, pero no
quería pensar en ello, eso me haría aún más infeliz, además ya era pasado,
¡SUPERALO¡, me dije a mi misma y esta vez fue más fácil olvidar ese recuerdo.
Acaso podre escribir algo de
aquel chico al que yo le rompí el corazón, si ese, al de la historia de NEVER, o a ese otro, tal
vez al otro. ¡NO, QUE ESTOY HACIENDO ¡ solo me torturo más, recordando a tantos
chicos lastimados, por no saber amar, ¿cómo es que puede cambiar todo en tan
solo unos minutos?, ¿Cómo es que de ser tan feliz, puedes pasar a una terrible melancolía?,
creo que estar sola me hace daño y ESTOY HARTA, no escribiré de nadie,
regresare a mi practica de baile y me perderé como siempre, entre pasos que
van al ritmo de la música, escribiré en
el suelo los versos que no puedo escribir en páginas, y solo mis tenis sabrán
lo que significan.
Infeliz Felicidad... Miles de Maneras de Escribir.
ResponderBorrarNo Siempre se Necesita la Tinta de un Boli en el Folio.
Para Escribir los Versos que Acuna Soledad y Cuida el Viento.
Una Historia Corta pero Fascinante. Felicidades.
Bienvenida a Letras Descafeinadas.