Mátame

Hoy te recorde...
Asi como tantas ocasiones antes.

Puede que nunca puedas entender la complejidad de mirar en el espejo,
un reflejo que invita a estrellar las lagrimas de un escrito empapado, en tinta y sal, contra el. 

¿ Acaso eso solucionaria algo de mi problema?

No Lo Creo.

Mi problema seguira siendo el mismo de siempre,
bueno si tomamos en cuenta que las cuencas de aquel libro con un corazon hecho de chaquiras seguramente se han caido en el abismo del olvido en el que me encuentro.

Tu Olvido.

Entonces...

Mi problema sera eternamente el encontrar la forma de regresar en el tiempo,
crear una paradoja y una linea alterna de existencia, en la cual nunca me fuí.

Pero...

No, ya es tarde para eso. 
Te has preguntado alguna vez ¿Por que?.

Nadie mas entiende lo que paso aquel viernes de noviembre, 
nadie nunca podra entender lo que significan aquellas fotografias que te tomé,
con mi mente, mientras temblabamos de frio en la complicidad de un crimen.
¿Y el veredicto?

Ese es lo unico que no llegue a considerar en mi apuesta, un intento vano,
de robar tu corazón o digamoslo asi, de recuperarlo.

Tanto como un helado de vainilla o el hecho de que alguien mas un dìa,
llegara a leer todo aquello que escribi en tu piel, con caricias, besos y pequeños,
pequeños y delicados mordiscos en los lugares donde tus lunares formaban figurillas.

Pienso que tal vez...

Alguna vez, deberias escuchar la canción que me ha hecho escribirte,
asi me contaras sobre aquello que experimentaste con cada nota y verso,
por la madrugada de un dia lunes, en el cual no puedas dormir por la ansiedad,
la ansiedad que provoca el saber que es primer dia del semestre,
pero cuando llegues al aula un poco tarde, como la mayoria de las veces,
por la costumbre que tienes de salir retrasada de casa o tal vez,
por la inseguridad de que alguien te vea con el.

Sea lo que sea...

Al llegar y cruzar el umbral de la puerta del aula, miraras por la costumbre,
en dirección a la ultima butaca de la tercer fila al costado de la ventana y se encontrara vacia,
no estare allí, no mas, puede tambien que en mi lugar este alguien mas, un extraño en tu rutina.

Ahora mismo me encuentro a kilometros de ti,
contemplando la inseguridad de tomar la decisión,
de abordar el bus en dirección al lugar donde trabajas.

¿Que haria al llegar allí?

Simplemente entraria como la primera vez en que fui a visitarte,
pero esta ocasión no me contendria y entraria al otro lado del mostrador del pequeño local,
rodearia tu cintura con mis brazos y cerraria los ojos, para que el beso que te de sea eterno.

Eternamente...

Condenado a mirarte con él, y le desearia suerte, porque tiene el corazón,
de quien un dia fue lo mas importante en mi vida, pero el lo desconoce.

No lo sabe...

Y nunca lo sabra,
nunca le diras sobre aquellos dias en que un escritor,
escribia en tu piel, en tus labios y en tus ojos.

Nunca le Diras...
Que ahora lees, ahora escribes.

Por la ausencia y soledad en tu corazón.
"Yo digo mañana todo saldra bien.
Tu sigues diciendo no olvido el ayer.
A ti te siguen matando dudas.
Y yo con la alma desnuda diciendote: visteme."

Tan dificil es para mi olvidarte, dejarte marchar y continuar.

Que te repito lo que dije la noche en que moria de frio,
y tus abrazos ya no eran solamente mios.

-Mátame-

"Solo dime cuando, no me digas donde.
Miraremos juntos el mismo horizonte."

Autor: Zoé Z. Márquez Martínez



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