Love Things
Tus Poemas
Recitados Cada Mañana
Para Mantener Vivo Un Recuerdo.
Ella Los Escucha Atentamente Mientras Mira Por La Ventana,
Sospecho Que Te Extraña Más Que Yo.
O En Medio De Su Silencio
Sabe Algo Que Yo Desconozco,
Tal Vez Sea Cómplice De Tu Adiós.
Y alguna vez lo imagine, que llegaría este momento, pero tal vez sea que me acostumbre tanto a ti que ya no estoy seguro de lo que siento, eres tú la primera, quien inició la metamorfosis de un poema.
Menuda historia, nuestra historia, a veces la recuerdo, otras más, la cuento, en una de tantas de esas noches en las que me recuesto en la cama tratando de sentirte como antes, cuando me abrazabas y decías que no querías soltarme por temor a perderme…
Menuda historia, nuestra historia, a veces la recuerdo, otras más, la cuento, en una de tantas de esas noches en las que me recuesto en la cama tratando de sentirte como antes, cuando me abrazabas y decías que no querías soltarme por temor a perderme…
Perderme, y al final eh sido yo quien te ha perdido, tal vez sería, mejor pensar que fue el destino, quien no permitió que estuviéramos juntos.
Será esta nostalgia la que causa que lea tus cartas, tus poemas, y vuelvo a escribir, a escribirte, la rosa negra que es tan única, y el azabache en el pelaje de la pequeña Mishi es cada día más brillante, más elegante, como alguna vez dijiste que sería cuando le cargabas en tus brazos y le mesías como un bebé, cuando ella era aún más pequeña.
Y el día en que la adopté se encontraba temblando frente a mi puerta, era una tarde de lluvia, llegué empapado del instituto, me había puesto tu suéter para no pasar frío, tus abrazos aún no se encontraban tan distantes, y el tiempo se encargaba de recordarme que lo que vivimos había llegado a su fin.
La pequeña gata maulló levemente como pidiendo ayuda, pero sin atreverse del todo, me quite el suéter y la envolví, la seque un poco al entrar a la casa, la llevé a mi habitación, la coloqué sobre mi cama y bajé en busca de un poco de leche, seguramente tenía hambre, y no hay nada más reconfortante que un vaso de leche para calmar el frío que cala los huesos.
Aquella misma noche tras haberme dado un baño con agua caliente para evitar enfermarme, subí y la encontré ronroneando sobre mi almohada, su mirada me recordaba tanto al retrato de un gato negro que dibujaste en mi cuaderno, la nostalgia me invadio y no pude pensar claramente que es lo que quería hacer, así que solo opté por tomar el libro que compramos juntos, para distraerme con sus historias, el mismo libro con el que me dijiste que buscara mi camino para escribir todo aquello que guardaba en los laberintos de mi mente, pasé las páginas y encontré nuestra historia favorita…
“Matrimonio Es De Dos”, comencé a leerlo en silencio, pero un vació en mi pecho me interrumpió, necesita escuchar tu voz, acompañando a la mía al leer el cuento conmigo, como antes, fue en ese momento en el que me di cuenta que te había perdido, perdí aquello que más quería por culpa del tiempo.
Creo que entonces es normal decirle al tiempo: “Tiempo, dame Tiempo”.
De un salto sorpresivo se sentó a lado mío, observando el libro y sus letras como si pudiera leerlas, descifrarlas, comprenderlas, ronroneó levemente y buscó la caricia de mi mano en su cabeza, pensé que era un buen momento para darle un nombre, pero no sabía cuál ponerle, recordé tus viajes, esos que disfrutabas a través de las páginas de un libro y pensé en darle el nombre de uno de tus personajes favoritos, pero parecía no interesarle ninguno de ellos, hasta que, repitiendo los nombres de los lugares a los que querías ir, recordé Chicago y Michigan, levantó las orejas y volteó a mirarme, maulló levemente al repetirle el nombre, “Michigan”, no me convencía del todo, así que cambié la forma de escribirlo y de pronunciarlo “Mishigan”, volvió a maullar pero esta vez con un tono alegre, le gustaba su nuevo nombre, a mí también; colocó una pata sobre el libro nuevamente, lo interpreté como una invitación a leerle las historias que guardaba aquel libro.
Aquella noche dormí como no podía hacerlo desde que te fuiste, Mishi era una pequeña bola de pelos, inquieta y muy juguetona que tan pronto oyó el despertador huyo a la cocina, se sentó al lado del tazón dónde le había dado leche la tarde anterior, como pidiendo de desayunar, le llené el tazón nuevamente con leche y preparé café, faltaban 5 horas para entrar al instituto, y tenía que hacer tarea, pero no quise prestar atención a eso, quería trabajar en la redacción de una canción para ti “Y si estoy lejos de ti”, pero al final, no logre pasar de un par de renglones escritos con lapiz y medio borrados en mitad de una página en blanco, menudo desastre, ahora lo comprendo.
Nunca pude escribir algo suficientemente bueno en aquel entonces, pero…
¿Qué Podía Hacer Un Chico Enamorado Viviendo El Amor Adolescente,
Tratando De Escribirle A Su Rosa Negra?
Tal Vez Es Que Son Cosas Del Amor, Y Nadie Entiende Las Cosas Del Amor,
Ni Siquiera Yo Que Escribo Sobre Él,
Ni Siquiera Yo, Que Te Puedo Decir Que Fuiste La Primera Persona A La Que Amé.
XOXO
Dicen Que Las Cosas Más Importantes Que Nos Suceden En La Vida
Son Las Que Menos Esperamos Que Nos Pasen…
Y También Dicen Que Cuando Conoces A Esa Persona Lo Sabes,
Y No Sé Por Qué Exactamente, Pero Dicen Que Lo Sientes.
Y El Tiempo No Se Detiene, Pero Deja De Tener Prisa.
Y Todo, Completamente Todo,
Nos Ha Traído Uno Al Lado De Otro .
Y eres Tú, No Otro.
Solo Eres Tú.
Dicen Que Las Cosas Más Importantes Que Nos Suceden En La Vida…
Son Las Que Menos Esperamos Que Nos Pasen.
Y Ahora Sé Por Qué, ¡Porque Se Siente!
Eres Especial, Único E Incomparable,
Te Quiero.
Y Yo Te Quiero A Ti Tanto Como Se Le Pueda Querer A Un Primer Amor,
Porque Eso Fue Lo Que Fuiste… Lo Que Eres Y Lo Que Serás.
Mi Primer Amor.
Escribir se ha vuelto mi vicio, me lo han dicho…
Y tú dices que los vicios no son buenos.
Bueno tal vez sean los efectos de mi adicción al ámbar,
el ámbar de unos ojos que encantaron mis pensamientos.
Tal vez sea que la historia del ruiseñor ahora es la inspiración de todas mis historias,
como alguna vez me dio inspiración para escribir mis canciones.
Por eso digo que son cosas del amor, y no las comprendo del todo.
Aunque Si Soy Sincero,
Admito Que Soy El Feliz Que Escribe Canciones Tristes,
Un Caballero Como Xenón Y Spake.
La pequeña Mishi que a crecido tanto, ahora ya no juega, a veces solo mira por la ventana, otras me observa y guarda silencio, complice de tu adios.
No Le Pregunto Por Ti.
Puede Que Si Lo Hago Tal Vez… Me Responda.
Y No Estoy Seguro De Saber Si Quiero.
Alegrarme De Que Seas Feliz O Entristecerme Con Tu Tristura.
Ya No Entiendo A Mi Corazón
Cada Día Me Confunde Mas
Ya No Entiendo Lo Que Me Pasa
Porque Siento Que Te Quiero A Ti
Pero También A Él.
Tú, Fuiste La Esperanza,
Después De La Desilusión.
No Se Cómo Paso Si En Mi Vida
No Existía El Amor.
Solo Basta Con Ver Tu Mirada,
Tu Sonrisa Angelical.
Solo Basta Con Cruzar Unas Palabras Y Saber Que Eres Especial…
Con Un Latido Que Se Escapa
Al Compás Del Viento,
Quisiera Encontrar Una Salida Para No Sentir Esto,
Quisiera Escapar De Tu Mirada Para Olvidar.
Pero Al Final Solo Busco Excusas Para No Sentir,
La Brisa Que Tu Risa Provoca.
Y Tú Me Conociste En Un Tiempo Diferente, En Que Los Sueños Se Podían Cumplir,
Cuando El Chico Enamorado Solía Reír, Sonreír…
Si Me Encontraras Ahora Seguramente No Me
Reconocerías,
El Insomnio Forma Parte De Las Noches Que
Tanto Me Fascinan,
El Café Sabe Mejor Sin Azúcar Y Mis Escritos,
Mis Historias
La Mayoría Son Para Recordar El Ayer,
Para Entristecerme O Alegrarme,
Pero Aun Así No Consigo Llenar El Vacío Que
Me Dejaste.
“Tal Vez Sean Así Las Cosas Del Amor,
Por Que Amar Nunca Es Tan Sencillo Y El Matrimonio Es Cosa De Dos..."
Isela Gonzales Y Zoé Z. Márquez Martínez

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