Gift
Aun no puedo entender como
la gente pasa a mí alrededor sin darse cuenta de que existo, o de que existe
alguien más, solo piensan en ellos mismos, o en la música que llevan puesta en
los oídos mientras se dirigen a su destino, en cambio yo no puedo evitar
observar hasta el más diminuto animalillo caminando por ahí, y sin audífonos la
música no cesa en mi cabeza. Aquel día la canción purpose rondaba por mi mente
una y otra vez, solo quería bailarla, mis pies ardían ante la sensación que ella
me producía, así que me dirigí a mi lugar favorito en la vida. Un parque al que
puse por nombre “I´ll make it bether”, que significa lo haré mejor, ese nombre
en verdad me inspiraba y hacia que cada día mis pasos fueran mejorando
El parque estaba repleto de
árboles de duraznos, gente corriendo de un lado a otro, el piso se llenaba de
hojas que caían de aquellos árboles, también había niños jugando con una sonrisa
en su rostro de esas que inspiran a los escritores y personas como yo a las que
les gusta el arte
Llegue al lugar solitario
donde practicaba mis pasos de baile, cuando de repente la música en mi cabeza
se detuvo, no entendí que era lo que estaba sucediendo, hasta que escuche una canción que provenía del otro lado
de la jardinera, me acerque para ver quien cantaba tan hermosa melodía y vi a
lo lejos un pequeño concierto, con muy pocas personas alrededor de un chico que con tan solo una guitarra
podía crear las melodías más hermosas que jamás había escuchado, tenía piel
blanca, unos lentes que se acomodaban perfectamente a su cara, era delgado, con
el pelo revuelo y largo que caiga entre risos por sus mejillas, vestía de negro
como cualquier chico al que le gusta el rock y exactamente estaba tocando una
canción de rock, era extraño, a mí no me gustaba para nada el rock, pero su voz
era de un verdadero ángel o almenos para mí lo era
No voy a dejarlo escapar
nunca, él tiene que ser mío, pensé.
Empecé a crear pasos con las
canciones que tocaba, todos los días lo encontraba en el mismo sitio a la misma
hora, pero al parecer él no se percataba de mi existencia, estaba tan
concentrado en su música que no le daba tiempo de levantar la cabeza y mirarme,
no sabía qué hacer para que me viera, entonces lo seguí, antes de que cruzara
la calle deduje que entraría al callejón que se encontraba frente al parque, me
le adelante y comencé a bailar al ritmo de una de sus canciones que había
logrado aprenderme en tan poco tiempo, cuando llego, se quedó admirado,
boquiabierto, no paraba de observarme y
por primera vez sentí nervios, aunque rápidamente se me olvidaron al darme
cuenta de que por fin había conseguido que me mirase
Al otro día el llego al
parque con nuevas canciones, aun mas buenas que las anteriores, estaba
realmente inspirado, que no fue difícil crear pasos para esas nuevas canciones.
Escuchaba su música sin
voltear a verlo y alejándome a una distancia en la que lo pudiera oír, porque
ahora ya me observaba todo el tiempo, eso me intimidaba un poco, pero era
increíble, tenía dibujada una sonrisa
todo el tiempo, que hacía que mí sangre me congelara el cuerpo, era como una
adicción para mí, una adicción que no se
puede curar con ningún tratamiento.
Un día llego más tarde de lo
esperado, eso me preocupo, pero al verlo a lo lejos, empecé a bailar cualquier
canción que se me vino a la mente, para que no se diera cuenta que lo estaba
esperando. Pasó de largo al llegar a su lugar habitual y se sentó a unos
centímetros de mí, hice como si no estuviera ahí y seguí bailando, la gente
empezó a reunirse alrededor para oírlo
cantar, de repente se paró del lugar donde estaba sentado y aun cantando se
acercó a mí, yo no deje de moverme nunca, pero por dentro sentía que las
piernas se me doblarían en cualquier momento. Su mano fría y suave toco la mía
y ya no pude más, detuve mis pasos, di media vuelta y me encontré con su
mirada, arrasadora, sentía mi corazón palpitar como nunca lo había hecho, no sabía
que un corazón podía latir así, mi cuerpo temblaba completamente a un ritmo
descontrolado.
-me gustas dijo, te he
estado observando durante mucho tiempo y no sé si pueda dejar de hacerlo, es más, todas mis
canciones están inspiradas en ti
Yo no sabía que decir, en
realidad no sabía si iba a poder pronunciar alguna palabra, la gente nos
miraba, con una sonrisa tierna y ansiosa de una respuesta
-eres un tonto, me limite a
decir, termina tu concierto y luego hablamos.
La verdad es que no me gusta que la gente se
entere de mi vida, quería un momento único y a solas con el
Espere un largo rato a que
terminara su concierto, fue divertido, sus canciones me encantaban y no podía
evitar bailar con ellas. Cuando por fin hubo terminado, la gente se empezó a
dispersar, el dio un salto
-¿puedes explicarme? Dijo
Lo tome de la mano y corrí
hasta un lugar donde me parecía que la gente no molestaría, aunque con él
hubiera corrido hasta el fin del mundo con tal de mantener su mano atada a la
mía, en ese momento me di cuenta que instintivamente lo había llevado a mi
parte favorita del parque donde antes practicaba mis pasos, le conté que ese era
mi lugar favorito en el mundo, también le revele mi secreto, le dije que ya lo
había visto, que desde el primer momento me había gustado y que había de ser
tan tonto para no darse cuenta. Sus ojos brillaban entre la luz del día cayendo
y disolviéndose, no sabía exactamente lo que diría, pero me tomo por la
barbilla, sus manos temblaban, en ese momento supe lo que tenía que hacer, me
acerque a él y nos besamos, mis labios no se detenían, nunca antes les había
pasado lo mismo, en mi interior había una ensalada de sentimientos y emociones
agridulces, pero más dulces que agrias. Simplemente quería estar ahí, porque ahora mi lugar favorito era él.
Cuando tuvimos que parar
para recuperar el aliento, me tomo de la mano, caminamos por las calles y sin
pronunciar palabra alguna, nos dijimos todo…

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