Carta sin Remite: Historia de un Gato Negro
Se encontraba sentado, allí... Sin mas...
Nadie reparaba en el, en sus pensamientos, o ideas...
Tal vez siempre fue así.
Solo que el no lo sabia en ese momento, le arrancaron de nuevo todo lo que tenia, mejor dicho, lo que creía tener, lo despertaron con una descarga de alto voltaje y le prohibieron continuar con sus anhelos, llamados sueños absurdos. No podía soñar y tampoco quería dormir,
Así que decidió, adaptarse nuevamente a aquello que comenzó a odiar, a la rutina que definiría sus años, la nueva travesía no la afronto solo, tenia a su mejor amigo y a nuevos que conoció tiempo después, quienes supieron ver en el aquello que con tanto celo resguardaba bajo una mascara.
Lo hicieron reír muchas veces, le enseñaron muchas cosas y aprendieron de el muchas otras, experimentaron infinidad de situaciones nuevas, buenas y malas, particularmente mas malas que buenas, pero de aquello que les marcaba y dejaba aun mas heridos, supieron construir la determinación que les llevo al día de hoy.
Aun después de todo lo que le había dado seguridad en si mismo, había algo que le impedía sentirse vivo del todo, era el hecho de que el corazón continuaba hecho pedazos, por lo cual decidió encontrar alguien que lo reparase, pero fue en vano, termino roto nuevamente, en dos ocasiones mas.
El amor suele complicarse mucho, pero lo mejor de encontrarlo es que... Te vuelve mas sabio...
Y no importa, cuanto intentes alejarte de aquello que te rodea, siempre pertenecerás a la gravedad de la realidad, solo que soñar es viajar por el universo, atravesar el cosmos de una mirada y mas.
El chico tardo mucho en comprenderlo, y al final cumplió su ultimo deseo.
Nadie reparaba en el, en sus pensamientos, o ideas...
Tal vez siempre fue así.
Seguramente... Eso debía ser, nunca supo como relacionarse con las personas lo suficiente como para que estas lo conocieran de verdad, aunque ciertamente no le importaba. No pensaba que nadie pudiera entender siquiera un pequeño fragmento de su mundo, sumido en la oscuridad espontanea de las melodías mas absurdas, como las de un carrusel que cuando niño le ayudaba a dormir.
Siempre tuvo pesadillas, antes eran menos frecuentes y mas fantásticas, no tan realistas.
Supuso que con el paso de los años se volvían peores, como el insomnio, como sus extrañas manías y adicciones. ¿Que decir de el?, ¿Cómo describirlo?, nunca supo como describirse a si mismo, siempre fue el "Gafitas Cuatro Ojos" que sobresalía de los demás en su clase, bueno para español, geografía, historia, pero malo en matemáticas. Un niño como todos, solía soñar con cosas como todos los niños, pero nunca tuvo amigos, no que recordara, por lo menos durante unos años, claro que habían pocos chicos en situaciones similares a las de el, que en su momento fueron cómplices en la soledad que les consumía. Algunos suicidas que prefirieron arrebatarse la vida cuando consideraron que era el mejor momento para llamar la atención y dejar huella en el mundo que tanto repudiaban.
Los problemas en casa tomaron formas extrañas cuando fue consiente de que existían, de que, de alguna forma extraña comenzaba a entenderlos, como si un ciego recuperara la vista espontáneamente y se cegara con la realidad. Así se sentía el, los años caían sobre su espalda como profundos golpes causados por algún objeto invisible, sentía que le causaban daño, demasiado.
Y busco refugio, un escape de esa realidad que le parecía mas un mal sueño que otra cosa, ¿Quién busca al genio en el fondo de una botella?, no existen los genios que cumplen 3 deseos, ni las hadas y mucho menos la magia. Pero el solía pensarlo así, que un día se encontraría con la solución a lo que tanto le marcaba y dejaba cicatrices.
Eterno soñador adolescente, encontró por casualidad y contra todo pronostico una lampara de aceite que le ayudo a aclarar algunas cosas en el desorden de sus pensamientos, por decirlo de alguna forma, le cumplió tres deseos, pero había una condición, el tiempo y la decepción eran requisitos para conseguir cada uno de ellos.
Lo que pidió, no lo pensó, fueron solamente emociones que en medio de un big bang estallaron en palabras que expresaron aquello que mas anhelaba, los años transcurrieron desde ese día lentos, como si fueran cómplices del tiempo de espera, y el tiempo da experiencia, pero a el no le importaba, tenia una percepción diferente de todo, pero no podía interpretarlo.
Tenia la capacidad de ser el mas que nadie, pero la debilidad de entregarse por otros, buscaba la felicidad, como tantos mas, solo que nunca considero el costo.
Tenia la capacidad de ser el mas que nadie, pero la debilidad de entregarse por otros, buscaba la felicidad, como tantos mas, solo que nunca considero el costo.
La experiencia le volvió mas precavido, mas sabio.
Ya no confiaba en las personas, por que le habían hecho daño cuando su inseguridad le impedía moverse y expresar todo aquello que sentía, aprendió a expresar todo para no perder los puntos del carnet de su auto, del carnet de su autoestima.
Llamo la atención poco a poco, se volvió arrogante y engreído, por aquello que sufrió y le endureció el corazón, en cierto punto de su vida, de su camino y escape de la caverna de Platón, encontró a la persona que logro evocar todo aquello que en algún día fue...
Llamo la atención poco a poco, se volvió arrogante y engreído, por aquello que sufrió y le endureció el corazón, en cierto punto de su vida, de su camino y escape de la caverna de Platón, encontró a la persona que logro evocar todo aquello que en algún día fue...
Una chica que tenia muchas cosas en común con el, ella había superado algunos de sus miedos y le enseño a el como superarlos, le invito a volar, como ella lo hacia, era fantástico. Juntos bajo un árbol vivieron y escribieron muchas cosas, jugaban a regalarse cartas, poemas y sueños, sobre todo sueños, pero nunca nada es para siempre y suele terminar, así es... El primer amor.
¿Cuántas veces te han roto el corazón? le pregunto un ruiseñor una tarde de otoño. Era la primera vez que lo sentía, como su corazón se resquebrajaba en pedazos como un rompecabezas, pensó que el amor no era para el y que después de todo volar no era tan divertido.
Se alejo nuevamente de todos y de nadie a la vez, no se puede estar solo, estando solo, porque estas contigo, sus pensamientos cambiaron y prefirió encontrar una solución mas rápida, menos compleja y relativa, un trotamundos de sus pequeño universo, que tuvo la suerte de encontrar en el a otros mas, esta vez, amigos de verdad, quienes demostraron no rendirse, ni dejar que se rindiera, las aventuras que vivían en ese entonces solo evocaban a su capacidad para salir de diversas situaciones, en las que se metían, nunca supo exactamente que era lo que buscaban, ciertamente eran piratas de los días y las noches que los sumían en una depresión esporádica, de la que salían con pequeñas dosis de adrenalina causada probablemente por los mismos actos de locura que les mantenían recluidos dentro de si mismos y ajenos al resto de las personas, su rutina, sus reglas, sus conformismos.
Se alejo nuevamente de todos y de nadie a la vez, no se puede estar solo, estando solo, porque estas contigo, sus pensamientos cambiaron y prefirió encontrar una solución mas rápida, menos compleja y relativa, un trotamundos de sus pequeño universo, que tuvo la suerte de encontrar en el a otros mas, esta vez, amigos de verdad, quienes demostraron no rendirse, ni dejar que se rindiera, las aventuras que vivían en ese entonces solo evocaban a su capacidad para salir de diversas situaciones, en las que se metían, nunca supo exactamente que era lo que buscaban, ciertamente eran piratas de los días y las noches que los sumían en una depresión esporádica, de la que salían con pequeñas dosis de adrenalina causada probablemente por los mismos actos de locura que les mantenían recluidos dentro de si mismos y ajenos al resto de las personas, su rutina, sus reglas, sus conformismos.
Y llego sin previo aviso tal vez, el día en que todo cambio, para mejor...
Solo que el no lo sabia en ese momento, le arrancaron de nuevo todo lo que tenia, mejor dicho, lo que creía tener, lo despertaron con una descarga de alto voltaje y le prohibieron continuar con sus anhelos, llamados sueños absurdos. No podía soñar y tampoco quería dormir,
Así que decidió, adaptarse nuevamente a aquello que comenzó a odiar, a la rutina que definiría sus años, la nueva travesía no la afronto solo, tenia a su mejor amigo y a nuevos que conoció tiempo después, quienes supieron ver en el aquello que con tanto celo resguardaba bajo una mascara.
Lo hicieron reír muchas veces, le enseñaron muchas cosas y aprendieron de el muchas otras, experimentaron infinidad de situaciones nuevas, buenas y malas, particularmente mas malas que buenas, pero de aquello que les marcaba y dejaba aun mas heridos, supieron construir la determinación que les llevo al día de hoy.
Aun después de todo lo que le había dado seguridad en si mismo, había algo que le impedía sentirse vivo del todo, era el hecho de que el corazón continuaba hecho pedazos, por lo cual decidió encontrar alguien que lo reparase, pero fue en vano, termino roto nuevamente, en dos ocasiones mas.
Sin forma de repararle y mas roto aun, guardo su corazón en una esfera de cristal, en espera de tiempos mejores, tras unos meses llego de nuevo a su vida, aquella chica, aquel primer amor, el no estaba seguro de si sonreír o llorar... El chico lloro de felicidad, y la chica también, ambos tenían los corazones rotos y los repararon con ayuda del tiempo, juntos, hablando con la luna sobre muchas historias, tantas como las estrellas, ambos se sentían vivos, felices y de la unión de dos corazones, el amor moldeo uno pequeñito, que comenzó a latir levemente,
Pero el mismo tiempo, el mismo reloj que los había unido, los separo y esta vez para siempre.
Ella vivía en primavera, pues era una rosa única en su especie, y el prefirió volar al invierno, no quería sentir el gélido frió de sus palabras, y se marcho, a la estación mas fría del año.
Paso allí todo un nuevo ciclo de estaciones, con las alas congeladas y distante, serio, silencioso, no hablo de aquello que le ocurrió a su corazón en mucho tiempo, se juro no amar de nuevo a nadie, no preocuparse por el querer a una personas, hasta el punto de poder dar su vida por ella, se determino a pasar infinitas madrugadas escribiendo sobre aquello que nunca debió decir, las promesas que alguna vez... considero cumplir. Mas era tarde... nunca pudo olvidarle.
Pero el mismo tiempo, el mismo reloj que los había unido, los separo y esta vez para siempre.
Ella vivía en primavera, pues era una rosa única en su especie, y el prefirió volar al invierno, no quería sentir el gélido frió de sus palabras, y se marcho, a la estación mas fría del año.
Paso allí todo un nuevo ciclo de estaciones, con las alas congeladas y distante, serio, silencioso, no hablo de aquello que le ocurrió a su corazón en mucho tiempo, se juro no amar de nuevo a nadie, no preocuparse por el querer a una personas, hasta el punto de poder dar su vida por ella, se determino a pasar infinitas madrugadas escribiendo sobre aquello que nunca debió decir, las promesas que alguna vez... considero cumplir. Mas era tarde... nunca pudo olvidarle.
Con el tiempo llego alguien mas, una persona que le enseño como escribir, que curo sus heridas poco a poco leyendo poemas de atrapasueños y viajes por el mundo, le compartió de su calor, y se quedo con el hasta que el tiempo hubo descongelado al corazón deshecho, lo reparo de una forma muy curiosa, le hablo de la mecánica del corazón y le lleno de música, fue la persona mas importante de su vida. Y si... Tiempo después, el tren que tomaron llego al final de la vía, la via termianba en un pequeño pueblo de tejados y plazas de adoquines, sin embargo ella tomo la decisión de seguir, continuar su viaje, esta vez por carretera y el se quedo contemplando el cielo, mientras escribía una vez mas sobre el amor.
Y así decidió quedarse, en aquel pequeño pueblo llamado Gatlín, donde observo mil historias mas y las describió en papel, a su manera, con el tiempo una carta llego, con una noticia que le alegro, tenia una pequeña, a quien conoció meses después, una estrella con los ojos del primer amor.
Y así decidió quedarse, en aquel pequeño pueblo llamado Gatlín, donde observo mil historias mas y las describió en papel, a su manera, con el tiempo una carta llego, con una noticia que le alegro, tenia una pequeña, a quien conoció meses después, una estrella con los ojos del primer amor.
Pero nada era como antes, el mismo lo decidió así, la lampara de aceite que le concedió tres deseos,
y aun le quedaban meses de experiencias que vivir, la vida le dio un gran regalo a ambos enamorados.
Un regalo que los continuaría uniendo y recordandoles el porque... Alguna vez fueron tan felices, y aun estando tan cerca y tan lejos, como el invierno y la primavera. No había sido su elección, aunque pensándolo bien, puede que si, pero ambos eligieron que fuera así, solo viéndose ocasionalmente para compartir un momento con la pequeña, en un pequeño momento en el que ambas estaciones se juntaban, un día al año solamente y así durante los años por venir, pues por fin habían vencido sus miedos e inseguridades, pero continuaban teniendo cierta desconfianza del amor, ambos lo describían de forma diferente y ahora las cartas que antes tenían respuesta, no la tienen mas. Solo dibujan estrellas.
Un regalo que los continuaría uniendo y recordandoles el porque... Alguna vez fueron tan felices, y aun estando tan cerca y tan lejos, como el invierno y la primavera. No había sido su elección, aunque pensándolo bien, puede que si, pero ambos eligieron que fuera así, solo viéndose ocasionalmente para compartir un momento con la pequeña, en un pequeño momento en el que ambas estaciones se juntaban, un día al año solamente y así durante los años por venir, pues por fin habían vencido sus miedos e inseguridades, pero continuaban teniendo cierta desconfianza del amor, ambos lo describían de forma diferente y ahora las cartas que antes tenían respuesta, no la tienen mas. Solo dibujan estrellas.
El amor suele complicarse mucho, pero lo mejor de encontrarlo es que... Te vuelve mas sabio...
Y no importa, cuanto intentes alejarte de aquello que te rodea, siempre pertenecerás a la gravedad de la realidad, solo que soñar es viajar por el universo, atravesar el cosmos de una mirada y mas.
El chico tardo mucho en comprenderlo, y al final cumplió su ultimo deseo.
Puede que un día lo encuentres, si caminas por las calles de el pequeño Gatlín.
Un gato negro que suele pasear entre plazas, tejados y terrazas.
Y el te cuente una historia, o tu... le cuentes la tuya,
Un gato negro que suele pasear entre plazas, tejados y terrazas.
Y el te cuente una historia, o tu... le cuentes la tuya,
Autor: Zoé Z. Márquez Martínez

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