Microrelato: S.S. Alice

Tomé el pequeño barco de papel que me regalaron hoy y lo deje navegar por el canal de mis pensamientos, no tenía destino. Solo un capitán algo nuevo en eso de navegar, había tomado trenes y aviones, incluso manejado por horas en carretera, pero nunca un barco. 

El S.S. Alice zarpó del puerto a las 6 pm de un lunes, dispuesto a navegar por todo el mundo, sin importar cuántos antes que aquel intrepido capitán habían descubierto los secretos del mar, del océano. Como acompañante llevaba a una pequeña gatita negra llamada Moon, ella observaba con curiosidad el inmenso azul del mar, del horizonte y se preguntaba: ¿Qué encontraría más allá del estrecho de Gibraltar?. 

Dicen que a los gatos no les gusta el agua, pero a ella no le importaba. Dormitaba tranquilamente en la cubierta durante el día y le ayudaba a cocinar la cena por la noche, justo antes de mirar las estrellas durante la tranquilidad que les ofrecía una ruta por descubrir, llena de misterios y situaciones interesantes.

Los viajes son los que nos convierten en mejores personas, cada nueva aventura que nos enfrenta a los mounstruos, penas y dilemas camuflados, también nos ayuda a ser valientes. Y así me siento, un capitán que inicia una aventura donde tendrá que enfrentarse a las criaturas del océano, tal vez al Kraken, a las sirenas o al mismo Leviatán del relato Maelstrom.


Gracias por el barquito de papel.

Autor: Un Gato Negro Escritor

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