Carta sin remite: Sing
Una ocasión conocí una chica, le gustaba cantar. Era buena, pero solo cantaba a solas. Alguna vez escuche una historia sobre su debut, sobre ella cantando en un escenario.
Me hubiera encantado verla, dicen que la primera vez que alguien se presenta en un escenario, tiene un brillo tan increíble como el de una estrella.
Me habría gustado presenciar ese brillo. Nunca llegué a conocerla, nunca hablé demasiado con ella, no supe más allá de algunas cosas. Cosas sencillas, pero interesantes. Alguna ocasión le dije que escribí una canción inspirada en ella, en su forma tan curiosa de ser madre.
Llevo posponiendo su grabación por cuestiones técnicas o mi perfeccionista visión de la letra. Pero cuando al fin esté terminada, espero sea una oda a ella. Porque no hay nada más hermoso y sincero que el amor de una madre.
Y ella es para su pequeña princesa. La mejor y más cariñosa de ellas. La invitación quedará entonces para un concierto, en donde pueda escuchar esta canción en su debut.
A veces no entiendo esto de los años acumulándose en nuestra novela. Es como si el escritor o escritora de nuestra vida, tenga listo ya el gran final y solo necesitemos llegar a él.
Pero el gusto. La parte importante y buena de eso. Es disfrutar de cada uno de ellos y ponerle el título más extravagante o divertido que se nos pueda ocurrir.
Me hubiera encantado verla, dicen que la primera vez que alguien se presenta en un escenario, tiene un brillo tan increíble como el de una estrella.
Me habría gustado presenciar ese brillo. Nunca llegué a conocerla, nunca hablé demasiado con ella, no supe más allá de algunas cosas. Cosas sencillas, pero interesantes. Alguna ocasión le dije que escribí una canción inspirada en ella, en su forma tan curiosa de ser madre.
Llevo posponiendo su grabación por cuestiones técnicas o mi perfeccionista visión de la letra. Pero cuando al fin esté terminada, espero sea una oda a ella. Porque no hay nada más hermoso y sincero que el amor de una madre.
Y ella es para su pequeña princesa. La mejor y más cariñosa de ellas. La invitación quedará entonces para un concierto, en donde pueda escuchar esta canción en su debut.
A veces no entiendo esto de los años acumulándose en nuestra novela. Es como si el escritor o escritora de nuestra vida, tenga listo ya el gran final y solo necesitemos llegar a él.
Pero el gusto. La parte importante y buena de eso. Es disfrutar de cada uno de ellos y ponerle el título más extravagante o divertido que se nos pueda ocurrir.
¿Cuál le pondrías tú?
Autor: Zoé Z. Márquez Martínez
(Un Gato Negro Ecritor)
Dedicado a: Clau y Majo
Dedicado a: Clau y Majo

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