Amanecer
No podía dormir, la madrugada estaba en un perpetuo silencio y no dejaba de divagar entre mis pensamientos. El reloj del teléfono marcaba las 1.45 am y mi habitación se hallaba en penumbra, la luz de la luna se colaba por la ventana e iluminaba tenuemente mi escritorio. Tomé los audífonos y me dispuse escuchar un poco de música.
En el play list la primer canción era de Kurt, La Mujer Perfecta. Sonreí ligeramente al recordar la ocasión en que te la dediqué, es una de mis canciones favoritas y mientras tarareaba el estribillo:
Déjame explicarte que te quiero,
Y no te conozco, no te tengo,
Déjame contarte que te sueño,
La mujer perfecta para mí.
Te colaste sin aviso previo y cerré los ojos para imaginar tu sonrisa, tus pestañas, tus ojos y el pequeño lunar que tienes en tu barbilla. Y justo en ese infinito instante me di cuenta que verdaderamente eres tú la protagonista de la canción, sin duda alguna la mujer perfecta.
Un pequeño suspiro desvaneció mi ensoñación junto a un par de canciones más, el reloj marcaba las 2 am. Debía dormir porque tenía clases en unas horas y no queria llegar tarde, aunque me acompañaste en mis sueños a modo de flash backs, ¿recuerdas la ocasión en que te invité a caminar?, fué una tarde genial.
Al llegar a la universidad cerca de las 6.30 am, compré un café grande en la cafetería de mi edificio. Me sobraba un poco de tiempo antes de clase y el amanecer suele tener tonalidades fascinantes. Me dirigí a una de las bancas cercanas al estacionamiento y observé el amanecer, tomando mi café lentamente.
El fin de semana descubrí un cortometraje titulado: Café Solo y me pareció fascinante, es una historia corta sobre un chico enamorado, que quiere invitar a salir a la chica mesera de una cafetería. Por lo que ocasionalmente entra en ella y ordena café solo, acompañado de panqués, asi pasa un tiempo pero no se anima a invitarle.
Un día cuando por fin se anima a hacer la invitación, se da cuenta del miedo que le invade al pensar en que ella no acepte y por ello decidide no intentarlo. Un final curioso para el cortometraje pero que tiene como moraleja, atraverse a intentarlo, confiar en uno mismo. Miro mi vaso ahora sin café, es una mañana ligeramente fría y comienzo a escribir esto en un mensaje para ti.
En un amanecer de martes, cierro los ojos y te imagino en tu aula de clases, ¿Cómo va tu día?, tu sonrisa es radiante.
En un amanecer de martes, cierro los ojos y te imagino en tu aula de clases, ¿Cómo va tu día?, tu sonrisa es radiante.

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