Microrelato: Black Heart
Me enamore de ella, no puedo negarlo y ha sido lo mejor de mi vida.
Yo tan solo una víctima más de tan curiosa obra que incesantemente captaba su tiempo, ella coleccionista, una coleccionista de corazones. Eso me dijo y lo susurro tan natural a mi oído, mientras le besaba el cuello hambriento de su piel cual Nosferatu.
Lo que aconteció después nunca lo imaginé.
-No Te Enamores- Exclamo mientras mordía mi barbilla. -Tus besos son adictivos, simplemente me encantas, pero no te enamores.- Finalizó mientras sonreía como si estuviera a punto de ganar el Oscar a la mejor interpretación dramática. Sus labios una y otra vez daban pequeños besos y mordisqueaba mi cuello mientras sus manos jugaban con mi cabello, me hipnotizaba con su mirada y yo pensaba que era la mismísima Afrodita.
Si ahora me preguntáis por ello, diría que no sabía exactamente el por qué me enamore ciegamente, tal vez solo deseaba ser yo quien cambiara su idea del amor, regalarle mi poesía, pero me equivoqué,
Ella lo dijo: "No te enamores", te sacare el corazón mientras duermes, pero no te preocupes, lo reemplazare con esta pequeña piedra con forma de corazón que encontramos en la playa.
-¿Deseas mi corazón?- Le pregunté extasiado de ella.
-Por supuesto amado mio- Respondió condenándo mi existencia con su respuesta.
-¿Me Amas?- Me pregunto mientras respiraba entrecortadamente.
-Te Amo- Respondí en el punto máximo del orgasmo entre la vida y la muerte.
Yo tan solo una víctima más de tan curiosa obra que incesantemente captaba su tiempo, ella coleccionista, una coleccionista de corazones. Eso me dijo y lo susurro tan natural a mi oído, mientras le besaba el cuello hambriento de su piel cual Nosferatu.
Lo que aconteció después nunca lo imaginé.
-No Te Enamores- Exclamo mientras mordía mi barbilla. -Tus besos son adictivos, simplemente me encantas, pero no te enamores.- Finalizó mientras sonreía como si estuviera a punto de ganar el Oscar a la mejor interpretación dramática. Sus labios una y otra vez daban pequeños besos y mordisqueaba mi cuello mientras sus manos jugaban con mi cabello, me hipnotizaba con su mirada y yo pensaba que era la mismísima Afrodita.
Si ahora me preguntáis por ello, diría que no sabía exactamente el por qué me enamore ciegamente, tal vez solo deseaba ser yo quien cambiara su idea del amor, regalarle mi poesía, pero me equivoqué,
Ella lo dijo: "No te enamores", te sacare el corazón mientras duermes, pero no te preocupes, lo reemplazare con esta pequeña piedra con forma de corazón que encontramos en la playa.
-¿Deseas mi corazón?- Le pregunté extasiado de ella.
-Por supuesto amado mio- Respondió condenándo mi existencia con su respuesta.
-¿Me Amas?- Me pregunto mientras respiraba entrecortadamente.
-Te Amo- Respondí en el punto máximo del orgasmo entre la vida y la muerte.
El amor para la bruja de black heart era extraño, no solo coleccionaba los corazones que rompia, intentaba llenar el vacio que dejo el suyo. Al ser robado mucho tiempo atrás por el único al que pudo amar, de eso ya hace siglos.
Autor: Zoé Z. Márquez Martínez
(Un Gato Negro Escritor)
(Un Gato Negro Escritor)

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